martes, marzo 10, 2009

Levantarse temprano


Recuerdo que cuando fuimos a Europa con lo que entonces era mi familia, nos levantábamos muy temprano, nos duchábamos al alba e íbamos a desayunar con el resto de los pasajeros del bus, y después salíamos a conocer todo lo que nos esperaba.

*

Es rico levantarse muy muy temprano, aprovechar todo el día, volver a casa de noche y sentir el cansancio de que todo lo hiciste, de que algo aprendiste, de que algo ganaste finalmente después de todo ese sacrificio físico de mantenerte en pie haciendo cosas todo el día.

1 comentario:

Julieth dijo...

El año pasado, cuando hacía hartas cosas en u día (preu, danza, trabajo) y llegaba a mi casa muerta, me sentaba y decía: ah, qué terrible esto. Pero por dentro lo que sentía, era plenitud. Siempre hay una recompensa por el trabajo hecho. Y la recompenza es el cansancio que sentimos al acostarnos esa noche, cansadísimos, de un día de todo.

Te Amo